La naturaleza cíclica de enfermedad

Ciclo de infección

Las epifitias son fenómenos cíclicos, es decir, consisten de ciclos repetidos del desarrollo del patógeno en relación al hospedero y las condiciones ambientales. El inóculo, que puede consistir de esporas fungosas, células bacterianas, larvas de nematodos, virus dentro de un áfido vector, o algúnos otros propágulos de un patógeno, gana entrada y establecimiento dentro de los tejidos del hospedante mediante el proceso de infección. El patógeno se desarrolla dentro del hospedante y eventualmente comienza a producir el inóculo nuevo, que, en su tiempo, puede dispersarse a nuevos sitios susceptibles para iniciar nuevas infecciones. Los patógenos que producen un sólo ciclo de desarrollo (un ciclo de infección) por ciclo del cultivo se llaman monocíclicos, mientras que los patógenos que producen más de un ciclo de infección por ciclo del cultivo se llaman policíclicos. Generalmente en climas templados hay sólo un ciclo del cultivo al año. Entonces los términos "monocíclicos" y "policíclicos" son con base del número de ciclos al año. Sin embargo, en los climas tropicales o subtropicales, puede haber más de un ciclo de cultivo al año y es importante para recordar que "monocíclico" y "policíclico" son con base en un sólo ciclo de cultivo. Estos mismos términos se usan para describir las epidemias así como también los patógenos, por lo tanto frecuentemente hablamos de una "epidemia monocíclica" o una "epidemia policíclica".

Para algunas enfermedades es importante considerar una epidemia durante un período de varias temporadas. Esto es particularmente cierto para las plantas perennes (forrajeras, de pastoreo, céspedes, frutales, bosques, etc.) o para cultivos anuales que se producen en monocultivo año tras año. En estas situaciones el inóculo producido en una temporada se conserva a la próxima y puede producir una acumulación progresiva de inóculo durante un período de años. En los trópicos no hay pausas bien definidas entre las temporadas tales como encontramos en las zonas templadas y las epidemias pueden ser virtualmente continuas durante períodos de muchos años en cultivos como plátanos, café, y los árboles de hule. Nos referimos a estas epidemias como poliéticas, sin considerar si el patógeno es monocíclico o policíclico dentro de cada temporada.

La enfermedad holandesa del olmo es un ejemplo de un patógeno monocíclico dando origen a una epidemia poliética. Note que aunque hay un solo ciclo de infección cada año y el progreso de enfermedad dentro de cada año es aproximadamente lineal, la incidencia de árboles infectados aumenta con una tasa creciente de año con año. [Haga clic en los gráficos]
Gráfico, Enfermedad holandesa del olmo

La cenicilla de manzano es un ejemplo de una epidemia poliética ocasionada por un patógeno policíclico. Note como la incidencia de infección al comienzo de cada año tiende a aumentar exponencialmente. Gráfico, Cenicilla de manzano

Sigatoka en el plátano disminuye algo durante la temporada seca pero produce ciclos más o menos continuamente repetidos de infección. El hospedero, en este caso, consiste de una población de plantas de diferentes edades que desarrollan continuamente durante un período largo de tiempo. Gráfico, Sigatoka negra en plátano


Relacionando el progreso de la enfermedad
con los ciclos de enfermedad

Si analizamos los ciclos de enfermedad de las epidemias para las cuales tenemos datos del progreso de enfermedad, vemos que las epidemias que progresan más o menos de modo lineal o son lineales al comienzo tienden a ser epidemias monocíclicas. Por otra parte, las enfermedades que aumentan a un tasa creciente durante la parte temprana de la epidemia tienden a ser epidemias policíclicas. (Ver Progreso de la enfermedad.)

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