Varios patógenos importantes del frijol, incluyendo
Pseudomonas syringae pv. phaseolicola (el agente
causal del tizón de halo), Xanthomonas phaseoli (el
patógeno del tizón común) y Colletotrichum lagenarium (el
hongo responsable por la antracnosis) son transmitidos mediante la semilla.
Las recomendaciones para el control de estas enfermedades, por lo
tanto, siempre incluyen la reducción de infección de semilla
mediante algún tipo de programa de "semilla sana".
La semilla para la mayoría de la producción de frijol en los
Estados Unidos se produce en áreas semi-áridas del Noroeste
Pacífico, donde hay muy poco desarrollo de estos importantes
patógenos llevados en la semilla. En la mayoría de los años, la
semilla producida en estas áreas tiene una incidencia bajísima de
infección.
Sin embargo, en las áreas centrales y del norte de los
Estados Unidos donde se produce el frijol, el tiempo durante la
mayoría de los veranos es por lo menos moderadamente favorable
para el desarrollo de epidemias de estas enfermedades. Sembrando
sólo semilla de las áreas semi-áridas, los productores de frijol
en el resto del país pueden escapar infección significativa. Sin
embargo, supongamos que por razones de economía y política los
productores orientales deciden establecer su propio programa
local de producción de semilla certificada de frijol. Ellos
saben, por supuesto, que probablemente tendrán alguna infección
de semilla, pero ellos pueden invertir un poco más en
proteger con fungicidas y bactericidas el cultivo de semilla que
es rentable con el cultivo del frijol comestible. Además las
nuevas tecnologías en los programas de certificación permiten
la detección de niveles muy bajos de infección de semilla.
A pesar del uso frecuente del término "semilla libre de
enfermedades", cero infección es imposible y por lo tanto en
cualquier programa de certificación de semilla es necesario
establecer un nivel aceptable de infección de semilla. Sin
tocar el tema del error de muestreo y la sensibilidad del ensayo
de semilla que, por supuesto, son consideraciones importantes,
podremos calcular la infección máxima permisible de semilla muy
aproximada usando nuestro conocimiento de la epidemiología de la(s)
enfermedad(es) en cuestión.
Comenzamos calculando hacia atrás desde la cosecha, donde
tenemos que decidir qué nivel de enfermedad podemos permitir al
final de la temporada. Comúnmente esto se basa en criterios
económicos y modelos de pérdidas. Supongamos en este ejemplo
que hemos determinado que en el caso de tizón de halo la
incidencia final de enfermedad permisible es 25% de las plantas
infectada.
Luego tenemos que decidir cual de los modelos epidemiológicos
usaremos y debido a que el tizón de halo claramente es policíclico,
seleccionamos el modelo logístico. Ahora tenemos que estimar la
tasa aparente de infección del tizón de halo en las condiciones
a la que los frijoles probablemente estarán expuestos. (Idealmente
haríamos varias estimaciónes de r, cada una en
condiciones ambientales diferentes, para calcular el nivel
aceptable de infección de semilla en la gama entera de
condiciones que esperamos en el campo.) Esto se puede hacer
conduciendo una serie de ensayos de campo o buscando algunos
datos publicados sobre el progreso de la enfermedad. (Vea
Estimando los Parámetros
del Modelo: Algunos Ejemplos.)
El resto es simplemente una cuestión de ajustar el valor estimado
de r, la incidencia final de enfermedad y la
duración de la temporada al modelo exponencial simple y
resolverlo para la incidencia inicial de enfermedad. (Vea
Usos Prácticos de Modelos
Epidemiológicos: Algunos Ejemplos.)
Lo que llega a ser obvio en este caso es que el
nivel permisible máximo de incidencia inicial de enfermedad es
tan bajo que prácticamente no es lograble sólo por la selección
de semilla. De hecho, la mejor táctica sería comprar semilla producida en
las áreas semi-áridas donde el nivel de la infección de semilla
es, de hecho, extremadamente bajo. Muchos productores orientales
de frijoles podrían haber ahorrado sumas grandes de dinero
haciendo estos cálculos simples.
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